Un escenario con mayores lluvias durante el ciclo de soja puede generar condiciones favorables para el desarrollo de enfermedades, especialmente aquellas cuyos organismos sobreviven en los rastrojos del cultivo anterior.
El Ing. Agr. Wilfrido Morel, fitopatólogo e investigador, explicó que los rastrojos permanecen en la superficie pueden servir como fuente de sobrevivencia para diferentes organismos que causan enfermedades.
Entre ellas se encuentran las enfermedades asociadas al complejo de manchas foliares, como las causadas por Cercospora, Corynespora y Colletotrichum —responsable de la antracnosis—, además del complejo Diaporthe y la roya.
La lluvia favorece la infección
A medida que aumenta la humedad, tanto en los rastrojos como en el suelo y la planta, se generan condiciones más favorables para el desarrollo de estos organismos.
“Nosotros no podemos percibir el momento exacto en que se inicia una infección”, señaló Morel. Por eso, consideró importante no esperar a que la enfermedad esté instalada para comenzar a actuar, sino realizar un monitoreo temprano y establecer una estrategia preventiva.
Cuando el manejo se retrasa, la situación puede complicarse, ya que la enfermedad puede establecerse en el tercio inferior de la planta y avanzar posteriormente hacia otros estratos.
V4-V6, un momento para prestar atención
De acuerdo con la experiencia del especialista, las primeras aplicaciones de fungicidas pueden considerarse a partir de los estadios V4 a V6, es decir, cuando la planta presenta entre cuatro y seis trifolios completamente formados, siempre de acuerdo con el monitoreo, las condiciones del cultivo y las recomendaciones técnicas.
La importancia de este período está relacionada con la presencia de rastrojos que pueden albergar organismos capaces de iniciar las primeras infecciones en las hojas que se van formando.
Si el manejo se posterga y la enfermedad logra establecerse en el tercio inferior, el control puede volverse más difícil y permitir que avance hacia los estratos superiores de la planta.
Manejo temprano para proteger el potencial productivo
Ante un escenario climático con lluvias frecuentes, Morel recomienda que el productor esté atento desde las primeras etapas del cultivo y ajuste su estrategia de manejo de acuerdo con las condiciones de cada lote.
El monitoreo temprano permite detectar cambios a tiempo y tomar decisiones antes de que las enfermedades avancen, contribuyendo a proteger el área foliar y el potencial productivo de la soja.