Box Empresarial

05/11/2026

“La seguridad jurídica es clave para invertir a largo plazo”

Hernán Passini, CEO de Bayer Paraguay y Bolivia, participó en el Seminario Innovación en Protección de Cultivos y Propiedad Intelectual, organizado por CAFYF, DINAPI y la Corte Suprema de Justicia en el Yacht y Golf Club Paraguayo. Destacó el papel de las reglas previsibles y la protección de la propiedad intelectual para impulsar inversiones, desarrollar nuevas tecnologías y generar valor para el productor.

La seguridad jurídica y la protección de la propiedad intelectual son factores que inciden en las decisiones de inversión de las empresas que desarrollan tecnologías para el agro. Para Hernán Passini, CEO de Bayer Paraguay y Bolivia, contar con reglas previsibles permite planificar proyectos de investigación que pueden demorar hasta una década en llegar al mercado y sostener el desarrollo de nuevas soluciones para los productores.

Passini participó el 4 de noviembre en el Seminario Innovación en Protección de Cultivos y Propiedad Intelectual, organizado por la Cámara de Fitosanitarios y Fertilizantes (CAFYF), la Dirección Nacional de Propiedad Intelectual (DINAPI) y la Corte Suprema de Justicia en el Yacht y Golf Club Paraguayo. El encuentro abordó la relación entre la propiedad intelectual, la innovación y la seguridad jurídica, así como su impacto en las inversiones y los factores que distinguen a Paraguay como destino de negocios en la región.

Durante su participación como speaker en el conversatorio sobre seguridad jurídica y su impacto en las inversiones regionales, con énfasis en la marca país, Passini expuso la perspectiva de una compañía que depende de la investigación y el desarrollo para generar soluciones destinadas al sector agrícola.

“Los productos, sobre todo biotecnológicos y las semillas, requieren muchos años de planificación para llegar al mercado”, explicó. Según detalló, estos procesos incluyen desarrollo, ensayos a campo en distintas localidades y adaptación de las tecnologías a las condiciones de cada región y productor. En el caso de Bayer, el desarrollo de determinados productos puede llevar entre ocho y diez años como mínimo.

Planificar con reglas previsibles

Los plazos de investigación hacen que las decisiones de inversión deban contemplar escenarios de largo plazo. “Nosotros por lo general tomamos decisiones de productos y de mercados que estamos siempre mirando 10 años para adelante”, señaló Passini.

En ese contexto, el ejecutivo considera que la seguridad jurídica implica mantener condiciones previsibles entre el momento en que se planifica una inversión y aquel en que el producto llega al mercado. La estabilidad de las reglas permite estimar cómo se desarrollará la actividad comercial y bajo qué condiciones podrán operar las empresas.

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“Para nosotros, la seguridad jurídica significa que las reglas se mantengan estables desde que planificamos una inversión hasta que comenzamos a operar”, afirmó.

El respeto a la propiedad intelectual forma parte de ese esquema, porque permite proteger las innovaciones y establecer modelos de negocio que contemplen la recuperación de los recursos invertidos en investigación y desarrollo. Para Passini, esa protección debe contribuir tanto a la sostenibilidad de las empresas como a la generación de valor para los productores.

“En base a esas patentes tenemos un modelo de negocio que nos permite recuperar la inversión que hicimos y generándole valor al productor, teniendo un negocio sustentable para nosotros”, sostuvo.

Paraguay como plataforma para nuevas tecnologías

Al analizar las condiciones del país, Passini destacó que Paraguay viene ofreciendo previsibilidad para las inversiones vinculadas con la biotecnología agrícola. Según su visión, durante las últimas dos décadas se consolidaron condiciones que permitieron desarrollar y comercializar nuevas soluciones para el mercado local.

El ejecutivo recordó que la incorporación de la biotecnología al agro paraguayo, en 2004, marcó el inicio de una etapa de adopción de estas tecnologías. Desde entonces, explicó, Bayer ha impulsado lanzamientos mediante un modelo comercial consensuado con distintos actores de la cadena de la soja, incluidos productores, semilleros, obtentores, acopiadores y exportadores.

Además del marco legal, Passini subrayó la importancia de los acuerdos comerciales que organizan el funcionamiento de la cadena y contribuyen a dar sostenibilidad a la incorporación de nuevas tecnologías.

“Todo evento biotecnológico que tengamos en cualquier lugar del mundo y que tenga sentido y agregue valor para el productor, lo traemos y desarrollamos en Paraguay, casi al mismo tiempo que se lanza a nivel global”, expresó.

Para el CEO de Bayer, esta posibilidad está relacionada con la previsibilidad normativa y con un modelo de trabajo que involucra a los distintos eslabones de la cadena agrícola. En esa línea, considera que mantener condiciones adecuadas para la inversión también permite planificar los próximos ciclos de innovación y los lanzamientos que llegarán al mercado en los años siguientes.

Propiedad intelectual e innovación para el agro

La propiedad intelectual comprende mecanismos legales que protegen distintas formas de innovación, aunque su alcance depende del tipo de desarrollo y del derecho aplicable. En el ámbito agrícola, la protección de determinadas invenciones y tecnologías puede formar parte de las condiciones que las empresas evalúan al decidir dónde invertir en investigación y desarrollo.

La discusión también tiene una dimensión productiva: el acceso a nuevas tecnologías puede ofrecer herramientas para mejorar el manejo de los cultivos, elevar la productividad y utilizar los recursos de manera más eficiente. En ese escenario, el costo por tonelada constituye un indicador relevante para evaluar la eficiencia económica de una campaña, junto con el rendimiento por hectárea y los demás costos de producción.

Desde la perspectiva de Passini, la combinación de reglas previsibles, respeto a la propiedad intelectual y acuerdos con la cadena de la soja ayuda a sostener un entorno en el que puedan desarrollarse nuevas soluciones para los productores. El desafío, de cara a los próximos años, será mantener esas condiciones y traducir la innovación en herramientas que respondan a las necesidades del campo paraguayo.

El Seminario Innovación en Protección de Cultivos y Propiedad Intelectual promovido por CAFYF reunió estas cuestiones en una agenda centrada en la protección del conocimiento, la seguridad jurídica y las condiciones para atraer inversiones. La participación de Passini aportó la mirada de Bayer sobre cómo las decisiones regulatorias y comerciales de hoy pueden influir en las tecnologías que estarán disponibles para el agro en el futuro.


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